Rafael Ferrer solía decir que le gustaba que se le describiese simplemente como “músico”, pero su gran labor como violinista, compositor, director, musicólogo y pedagogo deja claro que realmente fue “más que un simple músico”, toda una figura de la música catalana del siglo XX.

El maestro Rafael Ferrer realizó un gran número de actividades musicales durante toda su carrera. Se inició en los estudios musicales con su padre, que también fue músico y compositor. Durante su juventud recibió clases de algunos de los maestros más importantes de la época en Cataluña. Formó parte de las mejores orquestas y agrupaciones musicales del momento. Compuso un gran número de sardanas, obras corales y sinfónicas. También compuso música para bandas sonoras, y trabajó intensamente por la divulgación musical en los medios de comunicación.

Y a pesar de ello, siempre le gustó que se le considerase como “un simple músico”. Pero la vida y la carrera profesional de Rafael Ferrer demuestran sobradamente que lo que realmente fue es un músico integral, toda una figura de la cultura musical catalana.

Rafael Ferrer nació el 22 de mayo de 1911 en el  municipio vallesano de Sant Celoni. Su padre, quien también era músico, instrumentista y compositor de sardanas le dio sus primeras lecciones de música. Al poco tiempo, viendo que su interés por la música crecía, continuó los estudios de violín con el maestro Eduard Toldrà, y armonía y composición con los maestros Enric Morera y Lluis Millet.

Cuando tan solo contaba con quince años se presentó ante el público como violinista en el Ateneu de su Sant Celoni natal, para interpretar la Partita nº 2 para violín solo de J. S. Bach, más conocida como “la Chacona”. La gran dedicación de Rafael Ferrer para con el violín le llevó a los dieciocho años a ganar el Premio Parramon para jóvenes violinistas.

Con veinte años entró a formar parte de la Orquesta Pau Casals. Años más tarde, ya establecido en Barcelona, ganaría la plaza de concertino en la Orquesta Municipal de Barcelona (actual OBC), que poco antes había sido creada bajo la dirección del que fuera su maestro de violín Eduard Toldrà.

Rafael Ferrer

Rafael Ferrer

En su faceta como compositor destaca una importante  producción destinada a la copla, 29 sardanas y 8 obras de concierto que hacen de Rafael Ferrer un gran exponente de la música para este tipo de agrupación. El gusto por la  música para copla se la inculcó su padre, que también fue compositor de sardanas, miembro de la copla “la principal de Peralada”, y cofundador de la copla “La Lira” de su Sant Celoni natal. Destacar que Rafael Ferrer nunca se tomó éste género como menor o como una tradición local, y puso todo su empeño y dedicación, siendo considerado ahora todo un referente en el género.

En un principio la composición sinfónica de Rafael Ferrer se decantó por la corriente tardía del siglo XIX, inspirándose en la naturalidad, transparencia y la claridad reinante hasta el momento, frente a la exuberancia y la grandilocuencia de la mayoría de sus coetáneos. Pero el tiempo y la gran experiencia profesional adquirida le hicieron receptivo a las corrientes más contemporáneas. Entre sus composiciones cabe destacar por ejemplo el Concierto para violín en si menor de 1950, la Suite Mediterránea nº 1 de 1951, o las Foixanes para voz y orquesta (1977). También es interesante su faceta como creador de bandas sonoras tanto para películas como para films de animación.

La dirección de orquesta nunca fue una meta para él, pero la alcanzo de manera natural tras madurara como músico a medida que iba pasando por las diferentes agrupaciones. Esto le llevó a dirigir la Orquesta Municipal de Barcelona, así como la mayoría de orquestas españolas. Destaca también su intenso trabajo por la divulgación de la música tanto en Radio Nacional de España como en Televisión Española.

Todo esto, por mal que sepa, lleva a contradecir al propio Rafael Ferrer cuando afirmaba diciendo que era “un simple músico”. Toda esta biografía y todo este bagaje confirman que realmente fue “más que un simple músico”, fue y es toda una figura de la música catalana del siglo XX. Esto lo demuestra por ejemplo el reconocimiento que ahora se le hace mediante la reciente grabación de un CD que registra toda su obra para voz y piano.

Rafael Ferrer, L'abril ha florit

L’abril ha florit

En «L’abril ha florit» se recogen más de cincuenta años de música y evolución estética de este músico integral gracias al trabajo y la interpretación de la soprano Júlia Farrés-Llongueras y el pianista Daniel Blanch.

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