La ópera «Madama Butterfly», una de las obras que más historia y curiosidades esconde tras de sí. Desde la historia real de su protagonista, hasta el espía que se hace pasar por mujer. Ahora, coincidiendo con el aniversario de la muerte de Giacomo Puccini, la Ópera de San Francisco la lleva a escena con el director español Jordi Bernàcer sobre el podio.  

A caballo entre los siglos XIX y XX un estadounidense se traslada a Nagasaki, Japón, donde conoce a una joven geisha de la que se enamora y con la que finalmente se casa. Poco después el americano debe volver a su patria abandonando en tierras niponas además de a su esposa, a su futuro hijo.

Años más tarde vuelve a Japón con su nueva esposa americana, sin saber que su primera mujer le espera con su hijo y todo su amor a pesar de los muchos hombres que la pretenden. Finalmente el rechazo hacia ambos por no tener el valor suficiente para enfrentarse a los prejuicios raciales aboca a la joven a un trágico suicidio.

Una vez leída esta historia, lo más probable es que la mayoría la haya relacionado inmediatamente con el argumento de «Madama Butterfly». Y estará en lo cierto, más o menos esta es la historia que cuenta la obra de Giacomo Puccini, pero al parecer también fue una historia real sucedida en Japón durante la segunda mitad del siglo XIX, o al menos una de sus versiones, y sobre ella se inspiró el maestro italiano para su libreto.

Es sabido que Puccini era muy minucioso investigando los ambientes en los que situaba sus óperas, y para ello indagaba y buscaba información allá donde fuera necesario. Y para su nueva obra ambientada en Japón mantuvo largas conversaciones con diversas personas, entre ellas una actriz japonesa o la esposa de un Embajador Japonés. A partir de estas conversaciones Puccini encontró una magnifica historia para su ópera, a la vez descubrió una desgarradora historia real.

Madama-butterfly-ciocio-sanMientras la protagonista de la ópera se llamaba Cio-Cio San, la verdadera “Madama Butterfly” respondía al nombre de Tojin Okitchi. Nacida en 1838, fue conocida por su belleza y sus encantos, y llevada de muy joven a una escuela de geishas.

Su futuro esposo sería Mr. Towsend Harrys, al parecer uno de los primeros extranjeros en poder establecerse en Japón después de la prohibición imperial para ello. Sin embargo será un oficial de la armada estadounidense llamado  B.F. Pinkerton quien se case con la operística Madama Butterfly.

Al parecer poco después de su boda, Mr. Harrys y Tojin Okitchi tuvieron una hija, pero él fue cesado en sus funciones diplomáticas en el país nipón y tuvo que volver a los Estados Unidos abandonando a su familia por miedo a los prejuicios raciales que su relación comportaba en su país. Ésta fue la causa del suicidio (o intento de suicidio, dependiendo de las diferentes versiones) de Tojin, la verdadera Madama Butterfly.

Si es emocionante pensar que la historia de Madama Butterfly haya podido suceder realmente, más impactante es descubrir que muchos años después otra Madama Butterfly se casaba con un diplomático, pero esta vez por algo más que por amor.

Cuenta la historia que durante los años 60 un actor y cantante que representaba papeles femeninos, entre ellos el de Madama Butterfly, se hizo pasar por mujer para acercarse a un diplomático francés que en Pekín con la finalidad de espiar a Francia. Durante años el actor llamado Shi Pei-Pu, conocido por el sobrenombre de Madama Butterfly, si hizo pasar por la amante de Bernard Boursicot. Al parecer las escasas relaciones íntimas y las pudorosas condiciones en que estas se llevaban a cabo hicieron que la mentira durara décadas, hasta que el engaño fue descubierto, sorprendiendo a todos, el primero al propio Boursicot.

Las anécdotas de esta ópera no acaban ahí, es curioso descubrir que la obra más representada y taquillera de la historia fracasara estrepitosamente en su estreno. «Madama Butterfly»  se interpreto por primera vez en Milán el 17 de febrero de 1904, un estreno marcado por los abucheos y la mala crítica. Esta decepcionante premier llevo a Puccini a tener que retirarla de los escenarios y modificarla para ser reestrenada tres meses después, logrando finalmente el éxito que la acompaña hasta nuestros días.

Tal es su importancia y su éxito, que Madama-butterfly-SFOdurante los meses de noviembre y diciembre de este 2016, y coincidiendo curiosamente con el aniversario de la muerte de Giacomo Puccini (29 de noviembre de 1924), la prestigiosa Ópera de San Francisco la lleva nuevamente a escena con una impresionante producción y con alternancia en su dirección musical entre su director residente, el español Jordi Bernàcer, y el francocanadiense Ives Abel.

 

 

Si te ha gustado este post compártelo
Facebooktwittergoogle_pluslinkedinmail